Cómo Vela Gas automatizó la toma de pedidos por teléfono con un agente de voz
6 de agosto de 2026 · 2 min de lectura

6 de agosto de 2026 · 2 min de lectura

Para una distribuidora de gas, cada llamada perdida es un pedido perdido. Vela Gas opera con más de 350 repartidores y una presencia fuerte en Jalisco y Colima, y durante años su toma de pedidos dependió de equipos humanos con horarios limitados: capturar la ubicación, validar la información y coordinar la entrega era un proceso manual de principio a fin.
El gas no se pide en horario de oficina. Se pide cuando se acaba: en la noche, el fin de semana, en plena hora pico. Cada llamada que entraba fuera de cobertura, o cuando todas las líneas estaban ocupadas, era un cliente que marcaba a la competencia. Y las llamadas que sí se atendían consumían minutos de un operador en preguntas repetitivas: dirección, referencia, tipo de cilindro, forma de pago.
Conbiz desplegó un agente de voz con IA que contesta las 24 horas. El agente toma el pedido, obtiene la ubicación actual del cliente, registra la solicitud y coordina el flujo logístico para que el gas llegue a la puerta del cliente — sin intervención humana en el camino feliz, y con escalamiento a una persona cuando la conversación lo requiere.
Con 15 agentes concurrentes, Vela Gas dejó de perder llamadas en horas pico: la capacidad de atención escala con la demanda, no con el tamaño del equipo. El tiempo entre la llamada y la entrega del cilindro ronda los 30 minutos, y el equipo humano redujo su carga operativa en un 40%, liberando tiempo para los casos que sí necesitan criterio humano.
El patrón de Vela Gas aplica a cualquier negocio donde el pedido entra por teléfono y dispara una entrega: agua purificada, gas, farmacias, alimentos, mensajería local. Si tu operación pierde llamadas fuera de horario o tu equipo dedica horas a capturar los mismos datos en cada llamada, un agente de voz no es un experimento de IA: es capacidad operativa instalada desde el primer día.